Ideas Ingrávidas … III por Alex Fergusson
Junio 20, 2006 por admin
Publicado en Ciencia, Política y Sociedad, Misión Ciencia, Opinión
Seamos serios !. Más allá del asunto de los estilos (provocadores como el de Lanz o muy académicos), lo que Rigoberto (sin el sarcasmo de “maestro” o “pensador”) está diciendo es que la ciencia moderna ya no es suficiente para dar cuenta del mundo que pretendió explicar; que el “método científico” ya no es la herramienta que nos permita abordar, con probabilidades de éxito, la compleja dinámica del universo; que la Modernidad, con su bagaje de ideas fuerza –progreso, racionalidad instrumental, inmanencia del orden, predecibilidad, legalidad, desarrollo, funcionalismo, masculinidad, sujeto social- y con la centralidad discursiva de la ciencia positivista-reduccionista-disciplinaria-simplificadora; ya está agotando sus posibilidades explicativas.
Pero ¿acaso esto es nuevo?. Pues nó. Ya lo sabemos desde finales de los años 60’. Una revisión superficial de la literatura científica nos pondrá en contacto inmediato con los campos del saber donde se están produciendo, desde hace mas de 20 años, los aportes al conocimiento. Y no es en el centro de las disciplinas donde tal fenómeno está ocurriendo. Es en la periferia y las fronteras, en los espacios de hibridización de conocimientos, en la complejización, donde lo nuevo, lo relevante, lo verdaderamente transformador ocurre.
No se trata, entonces, de una arremetida gratuita o caprichosa contra la Modernidad, sus aportes, sentidos y significados –por cierto, muy lejos de agotar sus posibilidades. De lo que se trata, -de nuevo mas allá de los estilos discursivos-es de asumir la responsabilidad intelectual de estos tiempos. Interrogarse sobre los alcances del marco epistémico sobre el cual hemos construido nuestro modo de pensar en mundo y a nosotros mismos. Atreverse a cuestionar nuestro propio trabajo y el pensamiento con el cual lo pensamos; ese es el reto. La respuesta desde las vísceras no parece ser la mejor postura frente este asunto tan relevante, tampoco la respuesta desde una intelectualidad adolescente.
Ya no nos queda el recurso de “quedarnos mirando fijamente al techo” y decir: “es que yo no sabía”.
Alex Fergusson
Facultad de Ciencias – UCV
aferguss@ciens.ucv.ve
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El problema es que, si uno hace esas cosas, se convierte en un bicho raro, de manera que para intentarlo, debe estar en una situación muy particular, como por ejemplo estar jubilado y empezar a hacer cosas que no le van a frenar su avance profesional o académico, a menos que los cambios que se anuncian ya estén llegando a lo interno de las instituciones, lo cual dudo que se esté produciendo