Venezuela en “guerra mediática”
marzo 29, 2008 por MTA
Publicado en Actualidad, Arte, Cultura y Ciencia, Ciencia, Política y Sociedad, Noticia
BBC Mundo, Caracas
Carlos Chirinos
Caracas acoge dos foros paralelos y antagónicos, a pocos metros uno de otro.
Dos foros paralelos, antagónicos y muy cercanos, analizan la situación de la prensa venezolana.
En esta esquina del este de Caracas: la reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP ). En esta otra: el Foro Latinoamericano contra el Terrorismo Mediático.
De un lado los dueños y representantes de los principales medios de comunicación del continente. Del otro, comunicadores y estudiosos generalmente muy críticos del trabajo que hacen las empresas propietarias de los medios.
29-03-08
Este fin de semana en su reunión de medio año en Caracas la SIP presentará una vez más su preocupación por el deterioro de la liberad de expresión que asegura ver en Venezuela y Ecuador, al tiempo que reiterará sus tradicionales críticas a Cuba.
Mientras que en el Foro Latinoamericano se denunciará un supuesto “terrorismo” de los medios privados de comunicación en contra de gobiernos de corte izquierdista y nacionalista, una maquinaria de la cual consideran parte fundamental a la SIP.
Década de críticas
Por eso viene al caso la entonación característica del presentador de peleas de boxeo porque el foro es promovido por el gobierno venezolano como “respuesta” al encuentro de la SIP de este fin de semana, a la que califican de “sociedad de dueños de medios”.
Lo de las esquinas es literal: ambos eventos se realizan a tan sólo una cuadra el uno del otro. Tan próximos geográficamente, tan distantes espiritualmente.
La SIP no tiene buenas relaciones con el presidente Hugo Chávez y en sus casi diez años de gobierno ha venido denunciando el supuesto peligro que estaría corriendo la libertad de expresión en Venezuela.
Como demostración la SIP exhibe las agresiones sufridas por medios y periodistas vinculados a la oposición, las leyes que regulan la actividad informativa y, sobre todo, el retiro de la concesión al que era la mayor televisora del país -y las más crítica del gobierno- Radio Caracas Televisión (RCTV ) en mayo de 2007.
El director del diario caraqueño El Nacional , Miguel Enrique Otero, aseguró que el foro cercano y paralelo sobre el llamado terrorismo mediático le “parece buenísimo”.
“Me parece muy bien que establezcan una instancia de discusión (..) porque por lo general con las asambleas de la SIP lo que ha habido es exclusión, es descalificación, es acusar a los medios de comunicación mundiales de manipuladores”, dijo Otero.
En noviembre pasado una comisión de la SIP de visita en Venezuela fue declarada non grata por la Asamblea Nacional. Los afectados denunciaron supuestas presiones para que el organismo no celebrara esta sesión de medio año en Caracas.
No es con la SIP
Dos cuadras más al norte del sitio de reunión de la SIP se realiza el Foro Latinoamericano Contra el Terrorismo Mediático, promovido por el gobierno venezolano. Freddy Fernández, director de la estatal Agencia Bolivariana de Noticias y anfitrión del foro, aseguró a BBC Mundo que no se trata de una respuesta a la SIP.
“No es simplemente una respuesta. Creo que es necesario para los periodistas del continente detenerse a pensar lo que está pasando con sus profesiones y lo que está pasando con los medios”, expresó Fernández.
Y lo que estaría pasando, según Fernández, es el uso de los medios como armas políticas en contra de algunos gobierno en la región.
“Hay una ruptura que se hace cada vez más evidente en la cual los medios de comunicación actúan de manera mancomunada, de manera simultánea en los distintos países, para confrontarse con gobiernos que a los dueños de los medios de comunicación no les parecen adecuados”.
Concepto peligroso
Mucho se ha criticado el uso político extensivo que se le ha querido dar a la palabra “terrorismo”, un concepto sobre el que ni siquiera Naciones Unidas ha logrado aún ponerse de acuerdo.
Desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, la llamada lucha contra el terrorismo ha justificado acciones políticas y militares que han descalabrado el orden internacional, y en ocasiones, el orden interno de algunos países.
Bajo la etiqueta del terrorismo han sido atacados países, reprimidas poblaciones y asesinados a algunos dirigentes políticos o defensores de los derechos humanos “incómodos”.
Por eso podría pensarse que llevar el concepto hacia el trabajo de los medios de comunicación podría servir también para justificar excesos y controles por parte de los gobiernos, que suelen resentir el trabajo informativo cuando les resulta crítico.
“Eso podría ocurrir si los periodistas no tenemos una visión clara del tema”, reconoció a BBC Mundo, Freddy Fernández, para quien “no es un problema de gobiernos, es un problema de profesionales de los medios”.
Concepto legítimo
Para Antonio Pascuali, ex subdirector de la UNESCO para la Comunicación, el concepto “terrorismo mediático” es legítimo, pero difiere de cuál es la fuente de ese fenómeno en el caso venezolano.
“El verdadero campo de la batalla mediática venezolana es la televisión”.
“Lo que sucede es que en este momento yo en Venezuela conozco una sola fuente de terrorismo mediático que es el Palacio de Miraflores (sede del gobierno)”.
Según Pascuali la estrategia comunicacional oficial es la de “achacarle a los demás aquello de lo que él (el gobierno) puede ser acusado (…) Los hechos demuestran que el terrorismo no está del lado de la disidencia sino del lado del gobierno”.
Pascuali reconoce los excesos en los que han incurrido muchos medios de comunicación venezolanos en sus críticas al gobierno, sobre todo durante la etapa que desencadenó en el breve golpe de Estado sufrido por Chávez en abril de 2002.
Sin embargo, le pone la mayor responsabilidad ética en los medios oficiales, a los que adjudica “ética cero”, pese a que, según Pascuali, deberían servir a los intereses de toda la población y no de los del partido o del líder del gobierno.
Revolución “mediática”
El verdadero campo de la batalla mediática venezolana es la televisión y específicamente Globovisión una pequeña pero influyente red de noticias a la que el gobierno identifica como un partido de oposición.
Tras la salida del aire en mayo pasado, por retiro de la concesión, de Radio Caracas Televisión, RCTV algunos denuncian que hay planes para “cerrar” Globovisión.
El gobierno ha negado que tenga esa intención, aunque cuestiona el periodismo que se hace en la televisora, contra la que permanentemente se manifiestan grupos autodefinidos como “revolucionarios” y cercanos a Chávez.
Sin embargo recientemente el mandatario -quien ha calificado al canal de “cloaca”- lamentó no “haber cerrado” las televisoras privadas despúes del golpe de 2002 y dijo que “habría que revisar” la situación de las concesiones de los demás canales privados a medida que vayan venciéndose.
Algunos afirman que pese a sus críticas a los medios, la llamada revolución bolivariana hace un uso intensivo e inteligente de las armas de la comunicación.
En sus nueve años de existencia ha logrado construir una importante red de televisoras, radios y periódicos oficiales, además de incentivar empresas de comunicación “comunitarias” que en la mayoría de los casos se afilian al proyecto bolivariano.
Sin embargo el propio gobierno reconoce que la audiencia no les favorece. Y de allí, según muchos, la pugna permanente con los medios críticos de su gestión.
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