Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia. 9 | 09 | 2010

La Ciencia y la construcción de la ciudadanía informada

Capítulo Caracas

Capítulo Caracas

El 20 de marzo de 2010 comenzaran las festividades de los sesenta años de la AsoVAC y también del capítulo Caracas o Central como originariamente se denominó antes de la reforma de los estatutos de 1950. Sea esta ocasión propicia para recordar, rendir homenaje a todos aquellos que han contribuido a su presencia en el país, pero también para proyectar nuevos derroteros en la acción de la asociación. El Consejo Directivo del Capitulo Caracas está abocado hacer esta celebración un asunto tanto de la comunidad científica, como de la ciudadanía presente a lo ancho y largo del territorio a cargo del capítulo: la Gran Caracas y los estados Miranda y Vargas; la presencia de AsoVAC y el cultivo de esa relación con los ciudadanos se hará a través de distintos eventos; también habrá espacio para los niños y adolescentes mediante nuestro programa estelar el Festival Juvenil de la Ciencia y su complemento el Campamento Galileo organizado e impulsado por FUNDAVAC

Como capítulo fundador de AsoVAC, Caracas siente la responsabilidad de honrar a los fundadores pero también tomar esta tradición como impulso para el presente, trayendo a la palestra la idea de una ciencia que proporcione la independencia del país, pero en vez de ser éste una entidad abstracta o reducida a la figura del Estado.

Una ciencia al servicio de la ciudadanía pasa por que ésta sea  debidamente informada acerca de los que los científicos hacen, de los conocimientos que producen, aparte de si es aplicado o no. Es cierto que hay problemas de comunicación entre los científicos y sus conciudadanos, pero parte del esfuerzo de alcanzar la independencia es un proceso que ambas partes han experimentar; para los científicos significa trascender las paredes sus laboratorios, dando a conocer la ciencia que hacen, comunicarse y dialogar con sus compatriotas.

Para los ciudadanos también implica ejercer su derecho a saber que hacen los grupos que laboran o reciben dineros públicos y como lo invierten, la llamada contraloría social. Pero en vez de ser vista como un amenaza a la ciencia, puede convertirse en una ocasión para el diálogo, una situación que le permita al ciudadano apropiarse del saber, que no sea sólo por la via de la educación formal; ello sólo puede alcanzarse con un científico que no tema el encuentro con sus conciudadano, dispuesto a compartir la información y no dejarse llevar por el prejuicio que sus conciudadanos son sujetos meramente ignorantes.

Así uno de los papeles más importantes de la cultura científico-tecnológica a la construcción de ciudadanía es posibilitar la participación informada y responsable de la gente para que, en ejercicio de su autonomía, decida actuar, demandar soluciones y presionar por políticas públicas para las cuales ya existen conocimientos y tecnologías que pueden ser puestas en práctica por la voluntad y acción de los políticos.

Se trata de incrementar la cultura científico-tecnológica, que si bien hace necesario el concurso de periodistas y divulgadores científicos, pero en el caso venezolano, dado que el mismo sistema educativo es ineficiente para lograr este objetivo, será el propio científico venezolano, quien deberán empezar por abrir el camino de un acercamiento a la ciudadanía, pues nadie más podrá hacerlo mejor que él. Es un asunto de sobrevivencia tanto para el investigador como para la ciencia en nuestra patria. Salvar la ciencia venezolana, pasa porque la ciudadanía se interese en la ciencia y empiece hacerla suya, así se podrá iniciar un proceso de independencia en un mundo donde el conocimiento es poder.

Yajaira Freites

  • Share/Bookmark

No related posts.

Deja un comentario