Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia. 7 | 02 | 2012

La LOCTI III

Rafael Rangel-Aldao

La Asamblea Nacional se ha convertirdo en una maquina de hacer/rehacer/reformar o inventar leyes a toda vapor, sin mediar o en todo caso sin hacer las debidas consultas a los interesados y mas desoyendo a quienes piensan y exponen publicamente su pareceres, sin evaluar el impacto o considerar si el ejercicio anterior cuál fueron los dividendos. La reforma de la LOCTI, cae en esta últimas alternativas; ya especialistas como Rafael Rangel Aldao en un estudio sobre La Politica Cientifica y Tecnológica (1999-2008) del actual régimen, había sido cauteloso al evaluar los resultados. Rangel Aldao, a raiz de la nueva reforma, vuelve al asunto y nos anuncia una LOCTI IV

Habrá LOCTI IV en un futuro no muy distante&
A la tercera no va la vencida, no cuando la improvisación es regla, y el control absoluto el objetivo. La evolución natural funciona al revés, la norma es la auto-organización, y el objetivo la adaptación, lo contrario al comando y control estatizador.
No pegan una. La tercera versión de la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación (LOCTI, 2001, 2005) ya aprobada en primera discusión por la Asamblea Nacional, establece un impuesto, una pequeña “contribución especial”, que pecha a las empresas (Art. 32), y un recaudador único (Art. 33) que centralizará y debilitará aún más a las universidades científicas del país. Afortunadamente, las empresas quedan indemnes en sus inversiones de “ciencia y tecnología e innovación” (Art. 40).
La LOCTI II si bien alivió con sus menguados aportes a las universidades, de los efectos de la escasa libertad científica del país, también produjo gran disparidad en las instituciones receptoras, para favorecer aquellas con ¡menor número de investigadores!
En cuanto a las inversiones, según cifras del Sidcai, las empresas retuvieron el 83,76% de los Bs 5,4 millardos declarados en 2006. Al año siguiente, 2007, la recaudación aumentó a casi el doble, Bs. 10,3 millardos, de los cuales las empresas se quedaron con el 94% (USD 4,8 millardos al cambio oficial de entonces). Desde 2006 al presente, el país no es que haya experimentado precisamente un surgimiento de innovaciones ni mucho menos de obras científicas, sino exactamente lo contrario.
Las cifras de 2008 y 2009 se desconocen, y seguramente quedarán como secreto de Estado por cuanto en el Art. 53 de la LOCTI III, “Se ordena la supresión y liquidación del Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación”, ONCTI, una entelequia desde hace ya varios meses.
El ONCTI arrastrará al PPI, y la “Carrera Nacional del Investigador” (Art. 58) será tan sesgada como sea posible. Habrá LOCTI IV en un futuro no muy distante.

Tomado de El Universal, 30 de enero de 2009

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