“… en un país lo más importante es la capacidad y el desarrollo del conocimiento de los seres humanos. No es cuestión de equipos. Tampoco se alcanza porque se dicte un decreto. Te lo vuelvo a repetir: El conocimiento y la capacidad no se decretan. Si no tenemos en el país la competencia científica ni académica, obviamente para mí, esos escenarios políticos son simples palabras, no veo cómo pueden hacerlo. No tenemos los científicos ni la capacidad técnica. Por supuesto que pueden traer iraníes, cubanos, los que ellos quieren, pero se requerirá muchísimo tiempo.”. Esto son parte de las opiniones que Ismardo Bonalde, físico, investigador del IVIC, le diera la periodista Dhamelis Díaz del Carabobeño.

 

El conocimiento y la capacidad no se decretan

Dhamelis Díaz

ddiaz@el-carabobeno.com

Su mentalidad de físico le impide a Ismardo Bonalde, PhD de la Universidad de Harvard -becado por esa institución-, opinar sin tener pruebas comprobables. En su laboratorio de Temperaturas Bajas del Instituto Nacional de Investigaciones Científicas

- IVIC- no hay espacio para las deducciones sin fundamento. Por eso se ha empecinado en transitar los caminos de los tribunales para que le otorguen el ascenso a titular que le corresponde. Inexplicablemente, sus credenciales no han sido enviadas al Consejo Académico, para que inicien el recorrido en los eslabones de evaluación. “Yo tengo más determinación que ellos. No tomo decisiones en base a caprichos, sin tener en cuenta todas las variables”.

Dedicado, apasionado y entregado a su trabajo asegura que siempre está expuesto a cierto nivel de riesgo cuando se enfrenta a un experimento, pero dice, que no debe tenerle miedo a la incertidumbre. “Cuando no obtengo el resultado esperado, lo asumo como un auto aprendizaje. No me importa repetirlo una y otra vez hasta lograrlo.”

No puede decir que su pasión por la física fue amor a primera vista, “yo no la vi, ríe con el comentario. “Me gustó desde el bachillerato porque era esa materia que me permitía pensar en las cosas, razonarlas y tratar de explicarlas”

De una familia muy humilde de Ciudad Bolívar, en 1998 terminó su post doctorado en Harvard y no le faltaron propuestas para desarrollar proyectos de investigación excelentemente remunerados. Ni lo tentaron. “Regresé a mi país no para hacer ciencia solamente, en otros lugares hubiese obtenidos muchos más logros. Fue más bien el componente sentimental el que trajo de vuelta. Quiero a mi país y en Venezuela hay más oportunidades de aportar a la ciencia y al desarrollo que en EEUU u otro país desarrollado. Si no tenemos independencia científica y tecnológica no seremos libres nunca”.

Para nada quiere parecer arrogante cuando responde sobre el alcance de sus trabajos de investigación en el mundo, muy bien valorados en la academia internacional. No es así en la Venezuela revolucionaria, donde intentan despojarlo de los equipos de su laboratorio, del presupuesto asignado y del personal técnico a su cargo, lo que luce como una estrategia para reducirlo y someterlo. No es pura coincidencia que días después de iniciar el proceso judicial, desde la Jefatura del Centro de Física comenzaron los movimientos para cercarlo. “Me están dividiendo el laboratorio del cual soy responsable. Ellos tienen la potestad por reglamento, según una planificación científica y académica que lo justifique, lo que no ha ocurrido en este caso. Sustituirían algunas labores que se hacen en el laboratorio bajo mi responsabilidad, como la creación de líquidos criogénicos, Helio y Nitrógeno”.

No le faltan ofertas laborales de universidades de los Estados Unidos y de Japón donde estuvo de año sabático trabajando en un laboratorio como el suyo en el IVIC. Las rechaza categóricamente. “Ni siquiera las he considerado seriamente. No quiero salir de mi país.” Su interés máximo es trabajar en Venezuela ¿Se lo permitirán?

Entusiasta cuenta el resultado de su sabático, que por cierto duró sólo 5 meses, compartiendo con un equipo de investigadores japoneses: “Descubrimos un material superconductor en un laboratorio de altas presiones. Mi aporte fue utilizar una de las dos técnicas empleadas, la cual no había sido probada porque se requería temperaturas muy bajas”.

Cuando estaba por allá comenzaron los problemas. Regresó a trabajar en su laboratorio del IVIC y se enteró que el Consejo Directivo enviaba a la Consultoría Jurídica información sobre “sus cosas”. Le estaban levantando un expediente. Se para al pizarrón para dibujar los escalafones de la estructura jerárquica administrativa y la académica en el Instituto: “Estando en Japón me solicitaron el reporte anual, pero no me llegó la instrucción. Cuando uno está de sabático es liberado del trabajo administrativo. El Jefe del Centro, designado por el Consejo Directivo -pudo haber sido otro- jefe de mi laboratorio en mi ausencia, en lugar de ocuparse de esa tareas me escribió una carta intimidándome. No se la contesté, me pareció insultante “.

-¿Habrá alguna intencionalidad política?

-Es que yo no sé las razones de lo que me está pasando porque no me las han dado. Responde tajante. (No quiere hacer ninguna conjetura). “Obviamente en el país que tenemos no podemos descartar la política. A lo mejor son simplemente motivaciones personales o las dos juntas. Al regresar pedí mi ascenso y no he obtenido respuesta. (Físico al fin, sólo narra hechos comprobables con documentos, recopilados en una carpeta, ya voluminosa, que sustenta el procedimiento judicial adelantado). “En mi ausencia, irresponsablemente paralizaron las actividades del Laboratorio de Temperaturas Bajas para presionarme. Y funcionó, finalmente elaboré el informe el cual remití a la administradora. Eso no quedó allí, el documento se llevó a la dirección de donde fue remitido al Consejo Directivo y a la Consultoría Jurídica en un procedimiento inusual.

Tres veces más su nombre ha sido mencionado en el Consejo Directivo. Lo han acusado de ausentarse sin permiso cuando estaba disfrutando de sus vacaciones autorizadas incluido el bono vacacional. Con las pruebas en sus manos, este magíster Magna Cum Laude en Física, se vio obligado a proceder en los tribunales en enero. No sólo aspira a que sus credenciales sean evaluadas para el ascenso sino evitar el despojo en su laboratorio.

-¿Cuál ha sido lo oscuro de este asunto?

-Cuando se trata de un ascenso, el director del IVIC tiene la responsabilidad de remitir las credenciales no al Consejo Directivo, como en mi caso, sino a la Comisión Clasificadora, que es netamente académica. Si cumple con los parámetros de evaluación, esta comisión integrada por investigadores de diferentes disciplinas, nombra una subcomisión de expertos capaces de evaluar las credenciales más profundamente y para el cargo de supervisor debe solicitar opinión favorable a 10 expertos nacionales e internacionales. Completado estos requisitos, se eleva el informe a la Comisión Clasificadora, que emite su opinión la cual es discutida en la Asamblea General de Investigadores la cual se pronuncia. Es una cadena, como yo la identifico. Si es favorable pasa al Consejo Directivo el cual tiene la última palabra. Eso no ha ocurrido en mi caso. Del Centro de Física pasó a la Dirección y al Consejo Directivo. Se han saltado todos los trámites académicos de evaluación, lo cual es extremadamente dañino para el IVIC. Nunca había ocurrido antes. Si lo dejo así, se lo impondrán a los que vengan después y bloquearán a los investigadores que a ellos no les gusten.

-Serán ascendidos los comprometidos ideológicamente con la revolución…

El silencio fue la respuesta.

¿Incompetencia gerencial?

-La explicación se hace necesaria. ¿Por qué es tan importante su trabajo para descubrir materiales superconductores? De la física apenas recuerdo la fórmula que me enseñó el profesor Lapenta en tercer año de bachillerato: la Velocidad es igual a la Distancia entre el Tiempo. Justifico la interrogante. Se sonríe, creo que con compasión.

-Para ponérselo facilito: Los materiales superconductores son aquellos que no oponen resistencia al paso de la corriente. Se producen a temperaturas muy bajas. En términos prácticos, muchas de las limitaciones tecnológicas relacionadas con la electrónica son precisamente por las resistencias. La generación de calor imposibilita que las computadoras sean más rápidas, aumentar la eficiencia de los equipos y la optimización de la distribución de la electricidad del Guri hacia otros lugares, por ejemplo. Si lográramos producir materiales superconductores a temperatura ambiente, todas las actividades serían eficientísimas como la exportación de energía, lo que sin duda será un salto tecnológico.

Un respiro, vamos entendiendo. “La física es la base de toda la tecnología del planeta Tierra, de todo el soporte tecnológico del ser humano. Así de simple.

-¿Por qué querrían sacarlo del laboratorio donde se producen el Helio y Nitrógeno?

-El Helio y el Nitrógeno son líquidos criogénicos, es decir, refrigerantes. En biología y en medicina son utilizados para conservar las células. En el IVIC se emplean en todos los laboratorios y se produce para los laboratorios de las universidades, las facultades de veterinaria, las compañías que conservan el semen del ganado. Y el Helio que es más frío, es usado en menor escala, en laboratorios de química. Ordenaron sacar toda el área de criogenia de mi laboratorio, sin consultarme, sin siquiera tomar en cuenta mi opinión, que soy el involucrado y el responsable de los equipos. Sin ser arrogante, en Venezuela yo soy quien más conoce. Este es el único laboratorio en toda el área, excluyendo Brasil, que puede bajar temperaturas cercanas al 0 absoluto.

-¿Y en cuba?

-Olvídese de eso. Ni siquiera en Argentina.

-¿Pero cuál es el afán de apartarlo? ¿Cuál es la importancia estratégica de tener el control de su actividad?

- Se lo vuelvo a repetir. Creo que se lo he dicho como tres veces: no conozco las razones de esta situación. Desconozco si hay razones políticas, pero sólo puedo pensar que si no hay problemas personales involucrados, se trata de algo más grave: la incompetencia gerencial y técnica que afecta la producción en el laboratorio el cual está parcialmente parado.

-Yéndonos al lado oculto de estas decisiones, quizás políticas, ¿Estima que al sacarlo del camino pudiera estar iniciándose un plan para controlar la investigación en el IVIC, la producción biológica, el conocimiento científico que se cultiva en las universidades, para hacer armas químicas, nucleares que aseguren la dominación total?

- Yo no lo veo así, no creo que lo que hago permita tener el control.

-Nunca antes en el país se había planteado el uso del poder para imponer una ideología y el control total de todas las áreas del conocimiento

-En este momento no es posible que ésta sea la razón. Este laboratorio es una unidad muy pequeña que no tiene las dimensiones para servir en la producción de armas químicas, de energía nuclear y todo ese tipo de cosas. ¿Por qué? En el país no disponemos de la competencia científica, ni el grado de desarrollo para generar ese tipo de armas. No lo tenemos,

-Pero se han hecho asociaciones estratégicas con Irán que sí tiene la competencia en el desarrollo de energía nuclear, con Rusia…

- No le veo sentido plantearse todo ese tipo de cosas en el campo científico en este momento, se lo puedo decir con toda seguridad, por lo menos en el área de la física.

¿-Acaso es imposible que a mediano plazo el IVIC sea “ocupado” por científicos iraníes, rusos…?

- Sí, pudiera ser, pero es un proceso largo. Se lo voy a decir de esta manera: normalmente las políticas del Gobierno son perturbadoras porque no se le ven sentido, especialmente cuando son técnicas. Lo que plantea pudiera ser correcto, pero no hay una planificación ni siquiera para que los poquitos especialistas que hay en el país con la capacidad para participar en estos proyectos los conozcan.

-O quizás, como usted, no lo creen posible, aún las evidencias que en los respectivos ámbitos comienzan a develarse, a través de las decisiones tomadas paulatinamente.

- ¡Es que no lo puedo ver así! Mire, en un país lo más importante es la capacidad y el desarrollo del conocimiento de los seres humanos. No es cuestión de equipos. Tampoco se alcanza porque se dicte un decreto. Te lo vuelvo a repetir: El conocimiento y la capacidad no se decretan. Si no tenemos en el país la competencia científica ni académica, obviamente para mí, esos escenarios políticos son simples palabras, no veo cómo pueden hacerlo. No tenemos los científicos ni la capacidad técnica. Por supuesto que pueden traer iraníes, cubanos, los que ellos quieren, pero se requerirá muchísimo tiempo.

-¿Irán, Rusia, China tienen la capacidad tecnológica y el conocimiento?

-Sí. Ellos han alcanzado mucho mayor desarrollo científico y tecnológico en física que nosotros. Son países que tienen un desarrollo militar, no sólo en armamento nuclear, sino de otro tipo. Obviamente tienen el personal capacitado y allí radica la diferencia de alcanzar la independencia o no de otras potencias, eslogan que usa frecuentemente el Gobierno. La clave se la voy a explicar: ser independiente significa tener el conocimiento en ciencia y tecnología. Por eso es que los países occidentales ven como amenaza y tienen problemas con Corea del Norte e Irán. ¿Por qué? Ellos tienen capacidades técnicas para desarrollar lo que quieren. Eso yo lo llamo independencia, incluso económica. Tener conocimiento y preparación. No es un uso bueno del asunto, pero así funciona en la práctica.

-¿Cómo ha sido la purga en el Instituto Nacional de Investigaciones Científicas?

-No se puede hablar de purga, porque no ha sucedido como en la industria petrolera. Paulatinamente se ha introducido la política. Poco a poco se han limitado los recursos para hacer investigación, entonces comienzan las incomodidades y a trabajarse mal. Se va clasificando al personal por sus preferencias políticas, si se es afecto o no del gobierno. Del Centro de Física se han ido cuatro valiosos investigadores muy respetados científicamente y académicamente. No han sido cualquiera, lo que ha significado una gran pérdida para la institución y para el país. Ellos no fueron despedidos por las autoridades. Se han ido por las condiciones en las cuales estaban laborando, aunado quizás, por la presión política que se está ejerciendo. Cuando un científico considera que le han frenado sus posibilidades de investigación, emigra. No tengo las cifras, pero se está produciendo deserción en las filas científicas del Instituto. Sé que en química, jubilaron por oficio a 3 investigadores, sin duda decisiones arbitrarias. La parte triste del asunto es que estamos perdiendo un recurso humano que no regresará. Perderá el país, perdemos todos.

Tomado de : Confesiones con Dhamelis Díaz, El Carabobeño, El Diario del Centro

 http://www.el-carabobeno.com/e_pag_conf.aspx

, , , , , , ,